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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Mudanzas.


Me mudo.
Huyo de mis ‘des’ como huyendo de una ciudad y su bullicio.
Desesperanza, desilusión, desconfianza, desesperación, desaire, deseos, desazón, desdén, desamor.
Me pregunto si consigo huir también de mi destino.

El ánimo y el ánima.



Hace unos meses, el color de las gafas de mi cosmovisión dependía de mi química cerebral: esa voluble.
El gris predominaba en las noticias buenas, y las noticias malas, parecían más bien una secuencia de caída libre, donde en cada cuadro previo al impacto latía angustiado el corazón tres veces por segundo.
La contemplación del panorama era de un gris como el papel de un periódico, como el concreto, como la ceniza del tabaco. Gris es ni sí ni no, cuando no hay sol pero tampoco llueve, gris es el punto muerto con el que se anda por la vida.
Y luego todo fue descendiendo, lento y con la cadencia con la que se agita en el aire una pluma, descendiendo hasta llegar a la tierra donde todo es verde y limpio. Sobre una cama de sándalo me encontré de vuelta.

jueves, 8 de julio de 2010

Hoy estuve a solas con la mujer.


Podemos regalarle a nuestros minutos gratitud de vez en cuando.

Siempre he pensado que las personas que no encuentran motivos para dar gracias no son faltas de bondad ni de conciencia, sino más bien de imaginación.

Hay muchos motivos por los cuales agradecer, agradecer a la nada, agradecer porque sí.

Doy gracias por no haber nacido en siglos donde pensar en voz alta me condenaba a la hoguera. Doy gracias porque hoy ningún corsé me dificulta respirar. Doy gracias porque hoy casarse se elige y no se instituye. Doy gracias porque no necesito concebir para alumbrar, y es que por haber nacido mujer doy vida.

Siempre hay motivos, agradece. Olvida lo que crees que mereces y agradece.
.
Hoy estuve a solas con la mujer y muchos motivos encontré para hacerlo.

lunes, 14 de junio de 2010

Te amo, Magritte.





Indiscutiblemente pienso que más allá de ser una expresión surreal, el arte de Magritte es una invitación a apreciar su obra lejos del sólo plano de la estética. Sus pinturas son una convocatoria a analizar la ambigüedad de las cosas, la relación entre el objeto real y aquel que ves en la pintura, las diferentes interpretaciones que una imagen te propone y también a confrontar lo racional con lo absurdo.

Es fantástico el sentido que otorga al arte pictórica, y es por eso que lo admiro y principalmente porque como ninguna otra persona cuestionó las palabras y el 'matrimonio' de las palabras con las imágenes.
Para mí es interesante porque nadie nunca cuestiona las palabras. Uno aprende a hablar y repite, pronuncia y se comunica pero pocas veces se pregunta por qué las cosas tienen el nombre que tienen o por qué no pueden tener otro.

Aplaudo a quien te incita a cuestionar lo cotidiano, y creo que sólo alguien tan sensible como él puede reconocer sus distintas dimensiones y plasmarlas hechas arte para que las reconozcas tú también.
Para mayor información y para entender de qué rayos hablo, visite el Palacio de Bellas Artes un domingo que no cobran la entrada. "El Mundo Invisible de René Magritte", hasta el mes de julio.
Amplia recomendación.




jueves, 10 de junio de 2010

Cortesía de Mónica Belluci.

"Después del amor, el hombre duerme y la mujer reflexiona".

jueves, 27 de mayo de 2010

Azul Chernobyl.



Esta imagen que ven aquí pertenece a Chernobyl y saben bien después de qué suceso sin embargo ese no es el punto. Reconocen de igual forma al rostro de la pintura pero tampoco es el detalle él.

La fotografía es hermosa per se, pero tiene una particularidad que atrajo mi atención y la convirtió en mi fotografía favorita, y la razón aunque no lo es mucho es extraña.

Esta imagen es especial por el color de las paredes de la habitación.
No tiene ninguna relación con que me guste el color porque ni siquiera es mi predilecto, pero la tiene cuando para mí la nostalgia es color turquesa.

Esta asociación no quiere decir que al observar cualquier objeto de tal color me haga sentir nostalgia, sino más bien sucede al revés. Sentir nostalgia es pensar en un claro, sucio y desgastado color turquesa como éste que miran.

Chernobyl reviste melancolía en todas sus grietas, en todo lo que abruptamente cesó, en sus fantasmas y sus rincones colmados de abandono.

Todo tiene un color, y el que me regala la nostalgia es este, éste que no termina de desprenderse del concreto.

¿Alguna vez has pensado que todo tiene su color?
Le llaman sinestesia :)

martes, 25 de mayo de 2010

About desire.

El deseo. Mirarse el uno al otro hasta que las pupilas se abracen en reflejos.

Las caricias que desenvuelven la piel, trazarse los labios, morder las palabras.
Reducirnos a objetos.

Todo lo previo a la explosión y el descenso.

Quema pero aún no arde.

Puedo explotar, disolverme y morir,
en el deseo.