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lunes, 12 de marzo de 2012

Sueño 2.

Soñé que estaba en el lobby de un restaurant u hotel, no estoy segura, pero era muy lujoso y tenía toques de folclor mexicano. En este lobby había dos candelabros enormes que colgaban de unos cables que medían alrededor de 10 metros. Estaban separados entre sí como por seis o siete metros de distancia. Yo trepaba por los muebles hasta que me subía a uno y me columpiaba para lograr brincar al otro. El chiste era trepar por el cable de esos candelabros y llegar hasta la cima donde había un paraíso maya. Yo subía y de pronto ya estaba en un escenario prehispánico pero moderno a la vez. Había otras personas que pasaban por ahí, era como si estuviera yo en una plaza comercial. De pronto aparecía Oliver y ambos estábamos huyendo. Corríamos por las azoteas de los edificios y ya estaba atardeciendo, el cielo se veía lindo. Yo corría tomándolo de la mano pero sabía que a quien buscaban era a él. Había un espectacular y nos escondíamos detrás de él. Yo alcanzaba a ver a un par de hombres de traje y lentes obscuros que nos miraban desde la ventana y sabía que ya habían encontrado a Oliver. Él decidía entregarse. Yo me quedaba en un cuarto de azotea que era obscuro y me sentaba en el suelo, a un lado de la cama, y le intentaba mandar un mensaje a mi ex Team Manager, Marcela Trápaga, pidiéndole que por favor no mataran a Oliver, pero siempre me equivocaba al escribirlo y tenía que borrar todo y empezar otra vez. Finalmente lograba mandar ese mensaje lleno de signos de admiración y que decía algo así como: "Por favor no lo maten!!!!!!!!!!!!!". Luego veía la cara de Marcela diciéndome con mucha serenidad pero a la vez como pidiéndome que no me hiciera tonta: "Andrea, tú ya sabes lo que va a pasar". Entonces yo salía de ese cuarto y sentia mucha felicidad en mi pecho. Me llevaba la mano al corazón y decía con mucha felicidad y sentimiento: "No importa, no importa lo que pase, yo siempre voy a amar a Oliver. Yo siempre voy a amarlo".

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